jueves, 17 de noviembre de 2011


“Un sueño es una escritura y  muchas escrituras no son más que sueños”
Por Yanina Barrientos 2do Lengua
Para Teoría Literaria II



Resumen: Este trabajo tiene por finalidad explicar los conceptos trabajados por Umberto Eco en su texto “El lector Modelo”, y aplicar los mismos a la obra “Casa Tomada” de Julio Cortázar.

Palabras Claves:   Lector Modelo, actualización, “no dicho”, textos cerrados y textos abiertos, Autor Modelo, Narrativa Artificial.


“Casa tomada” es un cuento del escritor argentino Julio Cortázar. "El primero", según bastantes críticos. Aparecido por primera vez en la revista Anales de Buenos Aires, publicada por Jorge Luis Borges. Fue recogido en el volumen Bestiario, de 1951.
La obra “Casa Tomada” de Julio Cortázar es concebida según él como, "su cuento más leído y más comentado”. Pero seremos nosotros, lectores, los que actualicemos la obra, ya que el texto tal como lo presenta el autor es incompleto.
Primero comenzaré por indicar que la historia se basa en la descripción inicial de la vida en una casa donde habitan dos personajes. En este caso Irene y su hermano que es el narrador de la historia. Ambos  viven gozosos y en perfecta armonía en esa casa que es edén, arcadia y paraíso. Ellos persisten solos en la casa, ajenos al mundo exterior, alejados de pretendientes que desparecen o mueren, ocupados en mantener una casa a cuya limpieza se dedican con esmero, método y rigor; en un paraíso completo.
Uno de los rasgos más denotativos es la descripción de la casa que se compone de dos secciones  separadas, el ala delantera y la parte más retirada; ambas están comunicadas por un pasillo y por una maciza puerta de roble. En la parte más retirada, donde los protagonistas sólo entran para limpiar, hay un comedor, la biblioteca y tres dormitorios. En el ala delantera es donde viven los dos hermanos: hay un zaguán por el que se accede a la casa, un living, los dormitorios de los dos hermanos y un pasillo que da acceso a la cocina y el baño y también a la puerta de roble que permite el acceso al otro lado de la casa.
El  narrador sólo puede explicar lo que él puede ver y sentir, no más. Este narrador es marcadamente subjetivo ya que da su opinión en muchas situaciones. No nos encontramos en un caso de monólogo interior ya que es narrado para terceros.
El personaje que narra la historia no se describe mucho, cuenta que le gusta estar en la biblioteca de su casa y que Irene, su hermana le teja ropa. Pero él si  describe a  Irene con tanta perfección y delicadeza que uno llega a pensar si en verdad eran hermanos.
A Irene se la considera una mujer adulta, de unos 40 años, que ha pasado toda su vida cuidando de la casa con su hermano y que en consecuencia su vida social es muy reducida (dejó a dos pretendientes sin razones aparentes). Su personalidad es muy calmada, se pasa el día tejiendo. Es muy ordenada, tiene unas costumbres y hábitos muy marcados que no rompe nunca. Jamás se altera excesivamente, guarda muy bien la calma. Pertenece a una situación social bastante buena, no le falta el dinero. Este dinero procede del conreo de las tierras de la familia, por lo que ninguno de los personajes no desempeña otra actividad que administrarlo. La relación que mantiene con su hermano es muy buena, aunque no muy profunda ya que muchas cosas que piensan no se las dicen para no disgustarse.
El personaje narrador, según mi opinión  tiene una  personalidad y edad  parecida a la de su hermana, y  la actividad diaria es exactamente la misma a excepción que él cocina (él preparaba el almuerzo). No está casado ya que su amor murió antes de comprometerse. Para ocupar las horas muertas se dedica a leer literatura francesa, cuando toman la casa y no puede acceder a los libros, se entretiene con la colección de sellos de su padre.
La pregunta que no pude descifrar y de hecho creo que es el gran nudo de la historia es ¿quién toma la casa? La respuesta es imposible de formular porque la intriga es la esencia del relato. El cuento de Cortázar es inquietante y desazonador porque no sabemos nada, ni quiénes toman la casa ni por qué lo hacen, porque entramos en trance con el terreno de lo no racional, de lo onírico, por qué bordeamos lo surrealista, etc.
Puedo llegar a identificar según mis conocimientos que “Casa tomada”, sin duda, se trata de un cuento perteneciente al género fantástico, entendiéndose esto por aquello que rompe, que quiebra y modifica la realidad –dentro de la ficción literaria- y que no tiene explicación racional.
Llegó a descifrar , como destinataria de la obra, el género porque además de tener ciertos conocimientos competentes poseo cierta capacidad para poder distinguir los elementos “no dichos”  a los que alude el autor Umberto Eco, en simples palabras la enciclopedia me permite entender lo no dicho y reconocerme como lectora modelo, escritora del texto.
Leer una obra como “Casa tomada”, me permite en un primer lugar, cuestionar  los personajes, y de este modo ir comenzando a armar el sentido del texto buscando lo “no dicho”  tal como lo expresa Eco: “lo No dicho, significa no manifiesto en la superficie en el plano de la expresión: pero precisamente son esos elementos no dichos los, que deben actualizarse en la etapa de actualización del contenido.
Para ello un texto (con mayor fuerza que cualquier otro tipo de mensaje) requiere ciertos movimientos cooperativos, activos y conscientes, por parte del lector”.
Desde mi óptica, concluyó que “Casa Tomada” es una historia narrada desde el recuerdo, donde un narrador , cuyo nombre nunca se da a conocer  nos cuenta la historia de él y su hermana Irene que siempre han permanecido juntos en una casa colonial muy antigua, a la cual han dedicado su vida para mantenerla y cuidarla.  Hasta aquí los datos para mí son claros, aluden a una historia común y corriente donde dos hermanos narran como se encargaban de los quehaceres domésticos del hogar, pero no todo está definido y acabado. A medida que avanzo en el texto las cuestiones se empiezan a ampliar generando un desequilibrio o desorientación, ya Eco lo señalaba al explicar que “ el texto está plagado de espacios en blanco, de intersticios que llenar, quien lo emitió preveía que se los llenará y los dejó en blanco por dos razones: Ante todo, porque un texto es un mecanismo perezoso que vive de la plusvalía de sentido que el destinatario introduce en él y sólo en casos de  extrema pedantería, de extrema preocupación didáctica o de extrema represión el texto se complica con redundancias y especificaciones ulteriores (…) En segundo lugar , porque, a medida que pasa de la función didáctica a la estética, un texto requiere dejar al lector la iniciativa interpretativa , aunque normalmente desea ser interpretado con un margen suficiente de univocidad”.
Seguramente Cortázar se propuso escribir “Casa tomada” para no explicar qué es lo que aterra a los personajes, o prefiere jugar con la psiquis, o todo lo que él da a conocer son datos que prefiere que se descubran, quizás el autor con la obra se propuso no decirme nada y que sea yo, lectora modelo, la que le encuentre todo. En otras palabras el texto se emite para que alguien lo actualice. Cortázar invita con “Casa Tomada”  a la actualización.
Ahora ¿cómo podré actualizar una obra si yo, destinataria, no tengo la misma competencia que el Emisor?, Eco propone: “para “descodificar” un mensaje verbal se necesita, además de la competencia circunstancial  diversificada, una capacidad para poner en funcionamiento ciertas presuposiciones…”
Cortázar mediante su texto nos da indicios  en donde no todo está dicho, entonces nosotros debemos presuponer para rellenar los espacios que Cortázar nos deja en blanco.
Ahora la cuestión surge cuando me preguntó  por ejemplo si el personaje que narra la historia , en verdad está narrando un sueño donde él y su hermana son dos lunáticos , o dos personas que quieren provocar en nosotros esa sensación y quizás no es lo que quieren explicar. El texto dialoga conmigo, destinataria de la obra, pero ¿cómo es que encuentro explicaciones a un texto si el texto no  “gesticula” al producir  mensajes lingüísticos?... Quizás la definición que  prevé Umberto Eco sea la clave de este entramado.
(…)” Un texto es un producto cuya suerte interpretativa debe formar parte de su propio mecanismo generativo: generar un texto significa aplicar una estrategia que incluye las previsiones de los movimientos del otro; como ocurre en toda estrategia”.
Allí reside el hecho de que Cortázar haya previsto en su texto toda la lectura que , hoy  encuentro. Él ha previsto que yo y todos los demás lectores descubramos los objetos de su tesoro.
Tratando de comprender lo que Eco  lega acerca del texto, encontré la siguiente cita  de Julio Cortázar y Omar Prego Gadea en el libro “La fascinación de las palabras” [Entrevistas], Buenos Aires, Alfaguara, 1997 [1a. ed. Muchnik, 1985], donde Julio Cortázar argumenta lo siguiente:

“Casa tomada fue una pesadilla. Yo soñé Casa tomada. La única diferencia entre lo soñado y el cuento es que en la pesadilla yo estaba solo. Yo estaba en una casa que es exactamente la casa que se describe en el cuento, se veía con muchos detalles, y en un momento dado escuché los ruidos por el lado de la cocina y cerré la puerta y retrocedí. Es decir, asumí la misma actitud de los hermanos. Hasta un momento totalmente insoportable en que –como pasa en algunas pesadillas, las peores son las que no tienen explicaciones, son simplemente el horror en estado puro– en ese sonido estaba el espanto total. Yo me defendía como podía, cerrando las puertas y yendo hacia atrás. Hasta que me desperté de puro espanto.”

Ahora conozco sobre el mundo del texto, es decir, se por qué Cortázar ha escrito “Casa Tomada”, pero sin embargo en la lectura aparecen elementos elegantemente puestos por él que no me permiten continuar actualizando el texto.
Tales elementos son cómo los personajes se desesperan al escuchar ruidos, y cómo cambian sus rutinas al estar viviendo en una única parte de su hogar ¿ Por qué los ruidos juegan como si nada en una vaivén de posibles significados?...
Cortázar con “Casa Tomada” pensó evidentemente en el Lector Modelo, es decir a quien ese texto iba a ser dirigido, por ello quien lo lea deberá ser capaz de cooperar en la actualización textual de la manera prevista por el Autor y de moverse interpretativamente, igual que se ha movido generativamente. Ahora creo conveniente antes de avanzar, traer a mención lo que significa “Lector Modelo” según  Umberto Eco.
(…) “ Lector modelo no significa sólo “ esperar” que éste exista , sino también mover el texto para construirlo. Un texto no sólo se apoya sobre una competencia : también contribuye a producirla…”
(…) “ Cada vez que utilicen términos como Autor y Lector Modelo se entenderá  siempre, en ambos casos, determinados tipos de estrategia textual . El Lector Modelo es un conjunto de condiciones de felicidad , establecidas textualmente,que deben satisfacerse para que el contenido potencial de un texto quede plenamente actualizado”.
Es decir por  ejemplo que “ Casa Tomada”, se mueve como texto para construir al Lector Modelo, ofreciendo cierto requisitos para su concreción .
Ahora la pregunta que encierra toda esta encrucijada y que creo conveniente efectuar es si “Casa Tomada”, es un texto abierto o cerrado. En primer lugar resulta muy difícil decir terminantemente que un texto es cerrado o abierto , porque nada habrá más abierto que un texto cerrado, pero ello implica negarse al texto y a aceptar que él nos use como protagonistas de su trama.

Para poder definir si “Casa Tomada” es un texto abierto o cerrado debo analizar la obra con total prolijidad. Un texto cerrado va dirigido a un tipo de lector, especializado o relacionado con el tema que se escribe. Este texto tiene un enfoque específico, muy técnico.
Eco lo definía del siguiente modo : (…) “ los textos cerrados son más resistentes al uso que los textos abiertos. Concebimos para un Lector Modelo muy preciso, al intentar dirigir representativamente su cooperación  dejan espacios de uso bastante elásticos”
Ahora, el texto abierto se presta a la libre interpretación, estableciendo la cooperación entre  lector y autor, más precisamente entre Destinatario y Emisor.
Enfocándome en  el texto de Cortázar he podido observar como una historia es tejida cautelosamente por un personaje del cual no sé nada más que la historia que narra, y su identidad permanece culta porque nunca dice su nombre. Imaginariamente voy creando la historia que se cuenta. Primero creó una casa gigante con muchas puertas y divisiones y luego llego a visualizar a los personajes, es decir que según mi criterio el texto es abierto, se presta a la libre interpretación.
Una persona que lo lee puede pensar muchas cuestiones a medida que avanza en el acto de lectura. Puede imaginar por ejemplo que el narrador de la historia está contando un sueño, que delira, y que Irene toma cuerpo en su sueño, ya que durante toda su vida vivió con él, pero también alguien puede leerlo y decir que “Casa Tomada” es un texto cerrado. En primer lugar porque si se busca en diversas fuentes, por qué Cortázar lo escribió, que es lo que yo antes he mencionado, se descubrirá que él solo representó ese sueño y lo volcó al texto, entonces allí estaría condicionada por el propio Emisor.
Actualizó el texto, buscando nuevas explicaciones, pero bien se que ya el Emisor pensó en mí y en todos los lectores, no por nada escribió para que todo el mundo lo lea. Conociendo a Cortázar puedo decir que las situaciones fantásticas de sus obras  aparecen en la realidad cotidiana basadas en el orden de la causalidad racional pero, ante la ausencia de explicación, se destaca más la ambigüedad produciéndose interpretaciones infinitas en los cuentos fantásticos de Cortázar y generando interacciones entre el autor y la obra, y entre la obra y el lector. Con base en esta idea, trato de interpretar “Casa tomada” (1945) incluido en el volumen Bestiario (1951) de Cortázar.
Cortázar utiliza los elementos fantásticos como una metáfora que revela otra realidad escondida en la realidad rutinaria, atrayendo el interés al concentrarse en dichos elementos. Especialmente es en “Casa tomada” donde dos hermanos son expulsados de la casa de sus ancestros por los sonidos imprecisos que posee semejante mansión. Justamente pienso que Cortázar incorporó esos sonidos para lograr un ambiente fantástico, que serviría como piolín o cuerda de esta historia.  Los críticos han tomado dichos elementos como símbolo de la ambigüedad porque no se puede explicar su sustancia ni su esencia con el lenguaje racional. Pero estos sonidos hacen sólo el papel de la causa superficial de la expulsión, y se han pasado por alto otros elementos ubicados en el cuento como el espacio, la relación de los hermanos y la vida de rutina, por ejemplo.
En contraste con los sonidos que no se explican, la historia del cuento se ubica en la casa grande heredada que se describe detalladamente. La mayor parte de la vida de los hermanos se limita al marco de los espacios de la casa y la historia se desarrolla en este marco, de modo que los espacios son uno de los elementos significativos, y la cuestión de  cómo se relacionan los espacios y el modo de vivir de los personajes y qué sentido se puede sacar de aquí, profundiza más el significado del cuento.
 Todas estas aseveraciones las encuentro  a medida que leo y re-significo una obra, en lenguaje de Eco, a medida que la actualizo.
Pero sin embargo algo, todavía no me permite actualizar “Casa Tomada”, quizás la razón reside en decidir si se usa un texto como goce o si determinado texto se considera como constitutivo de su estrategia. Creo que la respuesta solo se halla en el interior del Lector Modelo.
Si lo entendiera como goce, entonces podría tejer un proceso comunicativo entre el Emisor, un Mensaje y el Destinatario, porque dialogo con esa obra en base a lo que me significa. El Emisor y el Destinatario están presentes en el texto como “papales actanciales del enunciado”. En el caso de “Casa Tomada”, Cortázar  se manifiesta textualmente con un estilo reconocible, por mí, Destinataria, porque ya he interactuado con otras obras del autor y puedo reconocer sus palabras a simple vista.
Ahora como dice Eco: “(…) esta evocación al fantasma del Emisor suele ir acompañada por una evocación del fantasma del Destinatario”. Y con esta frase se vuelve a certificar la relación entre Emisor – Destinatario.
Para comprender la obra, e interactuar con el Emisor es necesario apropiarme correctamente de sus dichos. A partir de ello el lector propone hipotéticamente  como claves para la actualización de “Casa Tomada”: estructuras actanciales y estructuras ideológicas. Siendo lectora de la obra en cuestión, lo primero que me preguntó es sobre el título, por qué “Casa Tomada”, a qué se hará referencia, se tratará de una usurpación, o de alguien que diluye la casa y se la toma en una especie de sueño anecdótico, etc.…  Luego  pienso en las estructuras ideológicas  que no se refieren a las intenciones del emisor (autor) si no a lo que en el texto se manifiesta o virtualmente pone en juego. No se trata de etiquetas sino de estructuras semióticas, que el lector mismo actualiza, en el acto de descodificación o interpretación de la obra, es decir que el Lector cuando lee “Casa Tomada” comienza a decodificar la obra para luego poder re-significarla, de cierto modo la descompone. Primero comienza por el narrador, luego por la descripción de la casa y luego por descubrir qué papel cumple Irene en la vida del narrador, y así sucesivamente va encontrando diferentes puntos que sirven para ir decodificando el punto de anclaje de la obra en cuestión. Todos estos rasgos los encuentro porque el autor ya los dispuso para que  los identifique y que de dicho modo formen parte de su relato. Se trata de ser un Autor Modelo, pensador y creador de un arte único, que es inevitablemente la obra, aquella que habla por sí sola esperando que la re-signifiquen y la degusten con alevosía.
Eco señala que “la configuración del Autor Modelo depende de determinadas huellas textuales, pero también involucra al universo que está detrás del texto, detrás del destinatario y, probablemente, también ante el texto y ante el proceso de cooperación “.
Cortázar en cierta oportunidad confesó en una entrevista que lo incentivo a escribir “Casa Tomada” . Un fragmento lo he citado con anterioridad, pero ahora citaré otro fragmento que  completa la entrevista de Cortázar Julio y Omar Prego Gadea, en “La fascinación de las palabras”.
“ (…) Puedo dar un detalle anecdótico, me acuerdo muy bien de eso porque quedó una especie de gestalt completa del asunto. Era pleno verano, yo me desperté totalmente empapado por la pesadilla; era ya de mañana, me levanté (tenía la máquina de escribir en el dormitorio) y esa misma mañana escribí el cuento, de un tirón. El cuento empieza hablando de la casa -vos sabés que yo no describo mucho- porque la tenía delante de los ojos. Empieza con esa frase: “Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia”.
  Pero de golpe ahí entró el escritor en juego. Me di cuenta de que eso no lo podía contar como un solo personaje, que había que vestir un poco el cuento con una situación ambigua, con una situación incestuosa, esos hermanos de los que se dice que viven como un “simple y silencioso matrimonio de hermanos”, ese tipo de cosas.
  Todo eso fue la carga que yo le fui agregando, que no estaba en la pesadilla. Ahí tenés un caso en que lo fantástico no es algo que yo compruebe fuera de mí, sino que me viene de un sueño. Yo estimo que hay un buen veinte por ciento de mis cuentos que ha surgido de pesadillas”.
Cortázar impone que el “arte de lo fantástico” se halla en su imaginación, y es en este fragmento que puedo encontrar un dato fundamental para comprender al Autor Modelo. Cortázar deja inscriptas sus huellas para que  las sigamos, y sepamos que siempre que se trate de esas huellas, su nombre resonara a lo lejos en un indescriptible: Estilo Cortázar.
En conclusión en un texto escrito se sabe que el Emisor no está físicamente presente, sino que está connotado por todas las propiedades decodificables, cuando el juego cooperativo sobre el sujeto de la enunciación, su origen, su naturaleza , sus intenciones, se vuelve más azarosos, es decir si conozco  las huellas del autor, en este caso de Cortázar, resultará mucho más simple  actualizar la obra “Casa tomada” porque sé el estilo de Cortázar y la naturaleza de su lenguaje.
“Casa Tomada” se corresponde a la Narrativa artificial porque el mismo Cortázar no se compromete a decir la verdad ni a probar sus afirmaciones. Es decir reconozco las intensiones que se muestran a través de estructuras ideológicas, actanciales, narrativas y discursivas  y de este modo voy creando previsiones y paseos inferenciales hasta poder lograr en definitiva la actualización que es el fin que se busca. Todas estas previsiones se realizan a medida que interactúo con el Autor en una especie de diálogo discursivo.
En definitiva ser Lector Modelo significa utilizar y prever todos los recursos adecuados para actualizar una obra.
“ Casa Tomada” de Julio Cortázar es un obra que invita a la imaginación a unirse al mundo fantástico donde la realidad queda relegada a un segundo plano… Imaginar permite  proyectar en mis esquemas cosmovisiones de nuestro propio modo de leer al Autor, se trata de rellenar cada intersticio a fin de comprender que una obra no es algo acabado, sino una cuestión abierta a la libre interpretación de cada Lector (Destinatario).
“Un sueño es una escritura y muchas escrituras no son más que sueños”. “Casa Tomada” es un sueño expresado en papel, que se presta a la libre interpretación, a ser juzgado o idolatrado, pero en verdad he de haber llenado los intersticios, si es producto de la imaginación del Autor, ¿qué intersticios voy a llenar de un sueño hecho escritura?... Por qué los ruidos desopilantes todavía continúan ensordeciendo mi mirada subjetiva impidiendo comprender el fin último de la obra de Cortázar, por qué la obra de arte de un escritor nunca revela sus espacios abiertos, por qué no puedo definir esos espacios…
Los interrogantes que delatan el nudo de la historia pueden ser muchos, pueden ahogarnos, dejarnos respirar y volver a presionarnos, quizás ese sea el sentido de seguir  las huellas incansables de una obra que deja pasos abiertos, o quizás se trate de un estilo único del autor.
Puede que la estrategia de Cortázar haya sido  silenciar su cuento valiéndose de la voz única de un narrador que nunca revela su identidad , quizás la casa hable de sí misma como ya muchos autores han relegado que “Casa Tomada” fue escrita en época de Dictadura y que el significado que pretendía demostrar Cortázar era ese. Pero podemos valernos de simples hipótesis que solo sirven en la medida en que la ratifiquemos o rectifiquemos con otros análisis.
En definitiva la creación “ Casa Tomada”, tiene nombre y autor, pero el significado que su creador le dio es único para él, Emisor, pero para mí y todos los lectores la re- significación es lo que vale. Buscar, analizar, prever y ser parte de la obra desde afuera como lectora y desde adentro como protagonista.
¿ No creen que la magia de descubrir el, o los intersticios está allí? … Pues los invito entonces a actualizar la obra concebida como muerta y acabada y darle vida a  sus palabras , a sus trazos, nunca desprestigiando la palabra de Cortázar, sino funcionando como lectores modelos  que buscan más de lo que un  simple texto ofrece.

Bibliografía:
Eco, Umberto ,” El lector Modelo”, en Lector in fábula, Barcelona, Edit. Lumen, 1999.


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